En Bolivia la región del norte de Potosí, es conocida por su gran altiplanicie, valles con diversos microclimas, es una zona de fuerte presencia indígena e históricamente minera. Su cultura se caracteriza por hermosos tejidos y música con diversos géneros, como: huayños, kaluyos, tonadas, pero también, variedad de instrumentos originarios que hacen presencia de lo valioso de esa cultura.

En Bolivia la región del norte de Potosí, es conocida por su gran altiplanicie, valles con diversos microclimas, es una zona de fuerte presencia indígena e históricamente minera. Su cultura se caracteriza por hermosos tejidos y música con diversos géneros, como: huayños, kaluyos, tonadas, pero también, variedad de instrumentos originarios que hacen presencia de lo valioso de esa cultura.

Precisamente de esta región montañosa surgieron grandes músicos que le dieron realce a Bolivia en el ámbito nacional e internacional, y de ahí proviene Pablo Reynaga Lupa un destacado charanguista boliviano cuyas raíces están centradas en el pueblo de Churiqala, espacio geográfico ubicado en la provincia Chayanta, donde nacieron sus padres, conversé con él para conocer su historia.

DE LAS MINAS A LA CIUDAD

Cargado de ilusiones junto a su guitarra, en mayo de 1987, Pablo llegó por primera vez a La Paz. Entre sus metas estaban conquistar medios de comunicación, aparecer en portadas, grabar un disco, realizar conciertos y festivales, junto a grandes artistas. Con esfuerzo y perseverancia, cada uno de estos sueños se hicieron realidad, la ciudad maravilla le abrió las puertas al mundo artístico.

Pablo empezó en la música autóctona con instrumentos en su natal Llallagua; con tarkas, Qonqotas, jula julas, sikuras, qena quenas, entre otros instrumentos. Participó en las festividades de la Virgen de la Asunción durante varios años y luego comenzó a tocar la guitarra. Mientras estudiaba en el colegio allá en Llallagua, llego maestro Vimar Chire para invitarlo a unirse al Grupo Norte Potosí, una agrupación que sobresalió con la música norte potosina y que recorrió el mundo con mucho éxito.

GRUPO NORTE POTOSÍ

El Grupo Norte Potosí fue fundado en 1985, Pablo ingreso al conjunto el año de1987, compartió escenario en grandes teatros tanto en Bolivia como en el extranjero junto a destacados músicos como: Rubén Porco y Cornelia Veramendi (los principales), pero también Eloy Arroyo, Mario Choque, Willy Blanco, Hamlet García y Vimar Chire, fueron parte del grupo.

“En esa época, la música de la región del norte potosino no gozaba de gran valoración; muchos decían que los llamados layku laykus era música de “indios”. En ocasiones, tocábamos solo para cubrir necesidades básicas. Sin embargo, todo cambió cuando ganamos en el XXII Festival Lauro de la Canción Boliviana (1987), lo que nos permitió grabar nuestro primer disco”, rememora con nostalgia Pablo.

Su recorrido por Bolivia fue extenso, visitaron todas las capitales, ello les abrió puertas para viajar al exterior; una de las más importantes presentaciones que tuvo el grupo fue en la “Expo Sevilla 92” en España, posteriormente; Chile, Ecuador, Perú, Brasil, Suecia, entre otros países. “Estos viajes no solo ampliaron nuestra experiencia musical, sino que también permitieron que la cultura boliviana sea valorada y difundida en el extranjero”, recuerda Pablo.

“HEREDEROS” CON VOCES Y CUERDAS DE ACERO

Tras un accidente, Pablo dejó de practicar la guitarra y se alejó del grupo Norte Potosí (1994), lamentablemente fueron 16 años de ausencia en la música y escenarios. Después de un severo tratamiento logró habilitar su brazo. “Intenté volver a tocar la guitarra, pero no fue posible debido a una secuela en el nervio radial que provocó que se bloqueen tanto el pulgar como mi dedo medio que no me permitía digitar el instrumento. Pero un día, pulsé el charango de cuerdas metálicas, me pareció más sencillo, lo practiqué y me encantó. Desde entonces estudié la versatilidad de ese pequeño instrumento, comentar que existen más de 200 tamaños y más de 100 formas de afinación, de las cuales solo aprendí 18”, explicita nuestro entrevistado.

A partir de entonces trabajó como solista en proyectos personales; enseñó a jóvenes, dio talleres de charango, generó su propio proyecto “Herederos” que demoró alrededor de siete años en concebirse, consistió en recuperar la música del norte de Potosí y melodías de otras regiones del sur de Bolivia, con voces desatacadas como; Encarnación Lazarte Zurita una de las más notorias copleras del Valle Alto de Cochabamba, “Mama Encarna” como se la conoce, rompió todos los esquemas de su época, ya que no solo fue la primera mujer quechua boliviana en grabar coplas tradicionales, sino que inició un movimiento artístico rural de esta música en todo el territorio boliviano.

“Fueron parte de este propósito otros artistas bolivianos como: Vimar Chire Heredia, Franz Valverde, Willy Blanco, Carlos Arguedas, Víctor Colodro, Marcelo Peña, David Corani, Juan Huatuco, Eloy Arratia, Ivonne Campos, Laura Reyna, Esther Marisol, Naira Porco, Mariza Barrientos, Zulma Arce, Carola Molina, Tania Suarez, Noemy Flores, Abelina Reynaga, Gloria Huayraje y Nardy Barrón, cuya grabación se hizo con 30 canciones, el trabajo realizado intenta reivindicar la riqueza musical que tiene la región quechua a través del charango en cuanto a templado, tamaño y melodías en quechua”, revela Pablo.

PABLO EN COLOMBIA

Pablo está ausente de escenarios extranjeros más de treinta años, sin embargo; “hace poco recibí la visita de una amiga de juventud Liliam Rollano Linares, gran danzarina y gestora cultural boliviana que radica en Bogotá, dirige la Casa Cultural “Wara Wara” de su propiedad, me invitó a llevar mi proyecto musical del charango norte potosino, luego de acuerdos logísticos y de cómo será mi presentación en dicho país, acepté la propuesta y a fin de este mes me ausento a ese país”.

“En Colombia interpretaré mi música, daré talleres sobre el charango con cuerdas metálicas, mis charlas estarán orientadas a la variedad y complejidad de este instrumento de la región quechua boliviana, es decir; lo que antes en la colonia era denominada Suyu Charca Qhara Qhara, constituido por dos provincias de Chuquisaca, una provincia de Cochabamba, otra de Oruro y gran parte del norte del departamento de Potosí. ¿Sabes? solo en esta región se tiene tanta riqueza cultural”, finaliza con orgullo nuestro entrevistado. ¡En hora buena Pablo!.